jueves, 8 de junio de 2017

TIERRA ARRASADA: CONSTRUIR UN PAIS SOBRE LAS CENIZAS

Ciudad de Aleppo destruida

Mucho hemos visto en medios internacionales como las coaliciones o alianzas de varias potencias en el mundo, se deciden a intervenir o incentivar conflictos en otros países para luego sacar beneficio propio sobre las tragedias de otros, entre esos beneficios podríamos sacar una lista:

Petroleo o recursos naturales baratos, económicos o gratis, una vez destruido ese país, llegan los vampiros de cuello blanco o grandes transnacionales a instalarse para explotar esos recursos con la buena excusa de que se requiere reconstruir y reactivar un país que ya funcionaba. Mano de obra barata: los centenares y miles de inmigrantes salen a los países vecinos a convertirse en esclavos, ya que no tienen papeles o visas legales y deben trabajar casi por un plato de comida, los que se queden en su país, sufren el mismo destino al tener que trabajar para una empresa extranjera que no respeta ningún convenio laboral.

Violencia opositora en Venezuela

En Venezuela, teníamos un país o TENEMOS, que cuenta con numerosos recursos ya citados en otros artículos de mi blog, sin embargo, la política inmoral, inhumana y falta de todo principio, lleva a menores de edad, captados por la oposición y financiados por ellos a destruir el país, tratando de acabar con todo lo existente y con vías a dejar el plato servido en la mesa para los vampiros internacionales que ya hacen coro en diferentes púlpitos y escenarios, pidiendo su parte del botín en nuestra amada patria.

¿Que nos quedara si esto continua?

-Un país sin profesionales, muchos han migrado, sin médicos, ingenieros, técnicos, etc.
-Sin empresarios, se han llevado sus capitales y están cerrando sus empresas.
-Sin juventud, los pocos que quedan los envían como carne de cañón a protestas sin sentido y sin objetivos concretos.

Depende de nosotros aun, detener este camino hacia la catástrofe, proteger el futuro de nuestras próximas generaciones, no enviarlos a morir en una calle, dirigidos por asesinos disfrazados de políticos que colocan en sus manos explosivos y otros materiales peligrosos, en vez de darles salud, educación y un futuro productivo aquí en su tierra, aquí en su país, debemos conseguir el sendero hacia la reconciliación nacional, la paz y el desarrollo.