sábado, 8 de abril de 2017

VENEZUELA: OPOSICIÓN VIOLENTA Y SIN ORIENTACIÓN

En Venezuela se ha sumado a las acciones de bloqueo internacionales promovidas desde la Organización de Estados Americanos OEA, una lucha interna violenta financiadas desde algunos sectores de oposición y ONGs.

En estos días hemos visto en diferentes medios y redes sociales, como dirigentes opositores alientan a jóvenes para que salgan a las calles a enfrentarse a los organismos de seguridad, trancan calles, autopistas, incendian vehículos, lanzan piedras, agreden con palos y generan grandes perturbaciones del orden público.

Ellos son pequeños grupos que se infiltran en las concentraciones opositoras, no son acciones espontaneas:

- Un joven se infiltra y genera violencia.
- Varios a su alrededor filman y fotografían.
- Las fotos y videos se envían a alguien que los edita.
- La persona que edita los coloca en las redes sociales y grupos de Whatsapp.
- Los editores graban audios que son enviados a grupos de Whatsapp.
- La violencia es generada por ellos pero se colocan de inmediato ante la opinión publica como víctimas.

La histeria colectiva que trata de crearse, genera que una simple ama de casa se alegre de ver como queman un camión, como saquean un comercio y como agreden a los policías. Muchas envían a sus hijos a participar en estas actividades donde se sabe por experiencias anteriores que el saldo resultante es muy negativo.


Porque trancar avenidas en el interior del país si lo que quieren es cambiar el gobierno central? El asunto es simple, ello demuestra que el dinero para financiar estas acciones violentas, viene de un organismo central de la oposición o de sus ONGs y es asignado por cuotas a sector de ellos en diferentes regiones del país, así que se debe justificar de alguna manera el financiamiento que reciben sus lideres regionales, a pesar de que estas acciones no son determinantes para el objetivo nacional. La disidencia, el ser opositor y manejar liderazgos regionales, se a convertido en una fuente de ingreso para muchos, haciendo de la violencia un negocio.

Para los muchachos que salen a generar violencia en sus urbanizaciones y localidades en el interior del país, esto es una gran perdida de tiempo y un riesgo muy alto que no se justifica, para sus lideres, eso representa una fuente de ingresos que no se audita, no se rinde, ni se pagan impuestos.


Al final, los venezolanos somos como los alacranes, que ante el peligro o la incertidumbre se suicidan, nosotros somos únicos en pedirle a las comunidades internacionales que nos bloqueen, nos intervengan y nos invadan, no podemos hecharle la culpa a nadie por la destrucción de nuestro país, somos nosotros los que a diario trabajamos en eso.