jueves, 13 de abril de 2017

GENERACIÓN PERDIDA

En Venezuela por motivos que ya todos aquí conocemos (polarización política), el daño mas grande que quizás haya sufrido el país, es la pérdida de una generación, un problema invisible, que a simple vista no se siente, pero que en 10 años creará un gran retraso en nuestro desarrollo como sociedad organizada.

¿Como afecta la polarización a nuestra juventud?

- Percepción pesimista del futuro: nuestros jóvenes no ven en estos momentos oportunidades formales de empleo, por lo que existe mucho pesimismo en cuanto a estudiar una carrera universitaria con las dificultades que eso implica y al graduarse conseguir un empleo que les permita sustentarse y formar un nuevo núcleo familiar.

- Éxodo: muchos de nuestros jóvenes emigran a otros países buscando oportunidades que aquí no perciben, seguridad, tranquilidad, opciones de empleo, mejor nivel de vida (ingreso vs costo) y sobretodo estabilidad.

- Oposición política dividida, desorganizada y sin metas constructivas: el estado y su partido gobernante no lo es todo, en democracia se requiere de una oposición política sana, constructiva, con metas, con proyectos, con planes para el desarrollo de la sociedad y de un mejor vivir. La falta de creatividad, seriedad, altura política y lealtad con sus seguidores, hace que desde hace años, la oposición se haya encerrado en la tarea de llevar la disidencia por la vía violenta en todos sus escenarios, ocasionando turbas, marchas violentas y generando gran cantidad de contenido violento en imágenes y vídeos a través de las redes sociales y demás medios digitales. Los jóvenes por naturaleza no son violentos y esto más que sumar, genera rechazo social y ganas de escapar de esa realidad, siendo la salida del país la vía más buscada.

- Sistema educativo ajeno a su sociedad: el país requiere impulsar la industria en todas sus formas, la producción de bienes y servicios, pero aun seguimos graduando enormes cantidades de abogados, médicos y otras carreras que si bien es cierto son necesarias, no aportan directamente nada a nuestras necesidades actuales. Nos estamos quedando sin mano de obra especializada, mecánicos, electricistas, carpinteros y otras carreras netamente técnicas.

- Falta de incentivos a nuevos emprendedores: facilidades de créditos, asesoramiento técnico para formación de nuevas empresas, facilidades de nuevos empleos.

- Uso indebido de nuestros jóvenes como fuerzas de choque políticas: los envían a marchas sin sentido, los instigan al anarquismo, la destrucción, la violencia y en las noticias la mayoría de las víctimas fatales de esos enfrentamientos son jóvenes, muchachos que posiblemente tenían un bonito futuro y un gran aporte a nuestra sociedad.


Como padre no veo ningún sentido a las cosas que pasan, somos nosotros responsables de sembrar el germen del anarquismo, la política de baja altura, la disidencia violenta, hemos sembrado de odio corazones jóvenes y ellos lejos de pensar en construir, pensaran en acabar con lo que existe. Nuestro país lo estamos acabando nosotros mismos, desde su base fundamental, desde nuestra juventud, pienso que debemos reflexionar sobre como conducirnos como sociedad.

Las cúpulas políticas, en especial la oposición debe cambiar su rumbo, no tenerle miedo al relevo generacional, no mandarlos a morir sin sentido en las calles, al contrario, formarlos, prepararlos en carreras técnicas y crear una gran fuerza laboral que nos garantice surgir como sociedad organizada, civilizada y competir con nuestros productos y servicios. Como padres no debemos permitir que se utilice a nuestros hijos como fichas o peones de políticos desorientados y faltos de humanismo.

El cambio de nuestra sociedad no viene desde la ONU, la OEA o la OTAN, viene desde el seno de nuestra juventud, con amor, trabajo y estudios.