lunes, 24 de abril de 2017

¿DIOS EXISTE?

Dios: todos tenemos una imagen personal y una forma de verlo.

EL PRESENTE ARTICULO ESTARÁ EN CONSTANTE ACTUALIZACION

Muchos en algún momento de nuestras vidas nos hacemos esta pregunta, quizás algunas personas sumergidas en su visión materialista de la vida, no sienten la curiosidad ni se han planteado su existencia, sin embargo para la mayoría de nosotros este es un dogma que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas.

A lo largo de la historia de la humanidad, en diferentes regiones del mundo han surgido visiones y puntos de vista distintos sobre la fe, la creación, el universo y Dios, quizás lo mas sensato sería decir que para todos nosotros existe un solo Dios creador del universo, un ente superior por encima de todo lo que imaginamos, una gran energía creadora, luz, verbo, origen y gran arquitecto.

No importa tus creencias, tu cultura, tu visión, lo importante es reconocer al creador, su existencia y estar conscientes que vivimos en su gran obra.

Creer en Dios no debe ser un asunto de buena o mala suerte y me explico, muchos cuando atravesamos momentos dificiles en nuestras vidas nos acordamos que existe para pedirle que nos saque de ese mal momento, la fe no es un asunto circunstancial, la buena o mala suerte te la fabricas TU, con tus buenas o malas obras y mas allá de eso, con tus pensamientos: terminamos convirtiéndonos en lo que pensamos.

Espero que comentes mi articulo con tu visión, con tu fe y lo compartas con tus contactos.

Agradece todos los dias por ver un nuevo amanecer, disfrutalo y cultiva tu espiritu.

FELIZ DÍA!!!

jueves, 13 de abril de 2017

GENERACIÓN PERDIDA

En Venezuela por motivos que ya todos aquí conocemos (polarización política), el daño mas grande que quizás haya sufrido el país, es la pérdida de una generación, un problema invisible, que a simple vista no se siente, pero que en 10 años creará un gran retraso en nuestro desarrollo como sociedad organizada.

¿Como afecta la polarización a nuestra juventud?

- Percepción pesimista del futuro: nuestros jóvenes no ven en estos momentos oportunidades formales de empleo, por lo que existe mucho pesimismo en cuanto a estudiar una carrera universitaria con las dificultades que eso implica y al graduarse conseguir un empleo que les permita sustentarse y formar un nuevo núcleo familiar.

- Éxodo: muchos de nuestros jóvenes emigran a otros países buscando oportunidades que aquí no perciben, seguridad, tranquilidad, opciones de empleo, mejor nivel de vida (ingreso vs costo) y sobretodo estabilidad.

- Oposición política dividida, desorganizada y sin metas constructivas: el estado y su partido gobernante no lo es todo, en democracia se requiere de una oposición política sana, constructiva, con metas, con proyectos, con planes para el desarrollo de la sociedad y de un mejor vivir. La falta de creatividad, seriedad, altura política y lealtad con sus seguidores, hace que desde hace años, la oposición se haya encerrado en la tarea de llevar la disidencia por la vía violenta en todos sus escenarios, ocasionando turbas, marchas violentas y generando gran cantidad de contenido violento en imágenes y vídeos a través de las redes sociales y demás medios digitales. Los jóvenes por naturaleza no son violentos y esto más que sumar, genera rechazo social y ganas de escapar de esa realidad, siendo la salida del país la vía más buscada.

- Sistema educativo ajeno a su sociedad: el país requiere impulsar la industria en todas sus formas, la producción de bienes y servicios, pero aun seguimos graduando enormes cantidades de abogados, médicos y otras carreras que si bien es cierto son necesarias, no aportan directamente nada a nuestras necesidades actuales. Nos estamos quedando sin mano de obra especializada, mecánicos, electricistas, carpinteros y otras carreras netamente técnicas.

- Falta de incentivos a nuevos emprendedores: facilidades de créditos, asesoramiento técnico para formación de nuevas empresas, facilidades de nuevos empleos.

- Uso indebido de nuestros jóvenes como fuerzas de choque políticas: los envían a marchas sin sentido, los instigan al anarquismo, la destrucción, la violencia y en las noticias la mayoría de las víctimas fatales de esos enfrentamientos son jóvenes, muchachos que posiblemente tenían un bonito futuro y un gran aporte a nuestra sociedad.


Como padre no veo ningún sentido a las cosas que pasan, somos nosotros responsables de sembrar el germen del anarquismo, la política de baja altura, la disidencia violenta, hemos sembrado de odio corazones jóvenes y ellos lejos de pensar en construir, pensaran en acabar con lo que existe. Nuestro país lo estamos acabando nosotros mismos, desde su base fundamental, desde nuestra juventud, pienso que debemos reflexionar sobre como conducirnos como sociedad.

Las cúpulas políticas, en especial la oposición debe cambiar su rumbo, no tenerle miedo al relevo generacional, no mandarlos a morir sin sentido en las calles, al contrario, formarlos, prepararlos en carreras técnicas y crear una gran fuerza laboral que nos garantice surgir como sociedad organizada, civilizada y competir con nuestros productos y servicios. Como padres no debemos permitir que se utilice a nuestros hijos como fichas o peones de políticos desorientados y faltos de humanismo.

El cambio de nuestra sociedad no viene desde la ONU, la OEA o la OTAN, viene desde el seno de nuestra juventud, con amor, trabajo y estudios.


sábado, 8 de abril de 2017

VENEZUELA: OPOSICIÓN VIOLENTA Y SIN ORIENTACIÓN

En Venezuela se ha sumado a las acciones de bloqueo internacionales promovidas desde la Organización de Estados Americanos OEA, una lucha interna violenta financiadas desde algunos sectores de oposición y ONGs.

En estos días hemos visto en diferentes medios y redes sociales, como dirigentes opositores alientan a jóvenes para que salgan a las calles a enfrentarse a los organismos de seguridad, trancan calles, autopistas, incendian vehículos, lanzan piedras, agreden con palos y generan grandes perturbaciones del orden público.

Ellos son pequeños grupos que se infiltran en las concentraciones opositoras, no son acciones espontaneas:

- Un joven se infiltra y genera violencia.
- Varios a su alrededor filman y fotografían.
- Las fotos y videos se envían a alguien que los edita.
- La persona que edita los coloca en las redes sociales y grupos de Whatsapp.
- Los editores graban audios que son enviados a grupos de Whatsapp.
- La violencia es generada por ellos pero se colocan de inmediato ante la opinión publica como víctimas.

La histeria colectiva que trata de crearse, genera que una simple ama de casa se alegre de ver como queman un camión, como saquean un comercio y como agreden a los policías. Muchas envían a sus hijos a participar en estas actividades donde se sabe por experiencias anteriores que el saldo resultante es muy negativo.


Porque trancar avenidas en el interior del país si lo que quieren es cambiar el gobierno central? El asunto es simple, ello demuestra que el dinero para financiar estas acciones violentas, viene de un organismo central de la oposición o de sus ONGs y es asignado por cuotas a sector de ellos en diferentes regiones del país, así que se debe justificar de alguna manera el financiamiento que reciben sus lideres regionales, a pesar de que estas acciones no son determinantes para el objetivo nacional. La disidencia, el ser opositor y manejar liderazgos regionales, se a convertido en una fuente de ingreso para muchos, haciendo de la violencia un negocio.

Para los muchachos que salen a generar violencia en sus urbanizaciones y localidades en el interior del país, esto es una gran perdida de tiempo y un riesgo muy alto que no se justifica, para sus lideres, eso representa una fuente de ingresos que no se audita, no se rinde, ni se pagan impuestos.


Al final, los venezolanos somos como los alacranes, que ante el peligro o la incertidumbre se suicidan, nosotros somos únicos en pedirle a las comunidades internacionales que nos bloqueen, nos intervengan y nos invadan, no podemos hecharle la culpa a nadie por la destrucción de nuestro país, somos nosotros los que a diario trabajamos en eso.