martes, 21 de enero de 2014

¿PORQUE SOY VÍCTIMA DE UN ASALTO O SECUESTRO?

Esta es la pregunta que obligatoriamente nos hacemos después de sufrir un percance como este, las causas pueden ser muy variadas, a veces aleatorias o producto de la casualidad, lo importante es tenerlas en cuenta y minimizar las probabilidades.


Aquí citaremos algunas de las más comunes:


  • DESCUIDO: Quien nunca ha sufrido la acción delictiva o quien ya la sufrió y pasó la página, olvidando el suceso, probablemente salga a la calle y transite sin estar alerta de su entorno. Comúnmente el ladrón ocasional, sale a la calle a buscar potenciales víctimas desprevenidas y atractivas para él por algún motivo, por usar prendas llamativas, por ver a la víctima sacando una suma atractiva de dinero de un cajero externo o banco. Es necesario estar alertas de las siguientes situaciones que pudieran indicarnos la presencia de personas con intenciones de incurrir en acciones delictivas:
    • Individuos solos en algún espacio público, observando a los demás, sin estar realizando una actividad determinada o característica del sitio en que se encuentran, explico, en un supermercado, la gente lleva un carrito de compras y va seleccionando productos que coloca en su cesta, un potencial delincuente, transita por el supermercado con muy pocos productos en la cesta del carrito, dedicándose a observa a las demás personas y no a observar los anaqueles de productos.
    • En la vía pública o espacios abiertos, el delincuente, se detiene a observar sus alrededores en búsqueda de una víctima o haciéndole vigilancia a la rutina de una ya seleccionada, hacen anotaciones, llamadas o envían mensajes de sus teléfonos móviles alertando a otros colaboradores, su comportamiento se sale del patrón común de quienes esperan a un amigo en una esquina, ya que la persona que espera reunirse o un aventón de un amigo, ve constantemente el reloj por la necesidad de ser puntual en la cita.
  • POCA PRUDENCIA:
    • Hay personas que carecen de prudencia al conversar por su teléfono movil o con allegados en la vía pública, sobre finanzas, negocios, transacciones bancarias y demás temas personales que otros a su alrededor escuchan con facilidad, pudiendo darse el caso de ser escuchados por un anti-social.
    • Se debe evitar el uso de prendas llamativas, hay un dicho que reza “DONDE ANDUVIERES, HACER LO QUE VIERES”, con esto quiero decir que la vestimenta y el uso de sus accesorios personales, debe encajar con el entorno social en que se esta en esos momentos, esto hace que la persona sea menos atractiva a un delincuente ocasional que la seleccione en ese momento de su transito.
    • Se debe evitar el manejo de grandes sumas de dinero en efectivo, ya que al salir del banco, el cajero externo o el comercio donde se abrió la cartera, se corre un gran riesgo. Hoy en día el dinero plástico o electrónico facilita este tema, cargue consigo lo indispensable para pagar aquellos gastos que se requieren en efectivo como un estacionamiento o un café.
    • Trate de no divulgar en su entorno social sus éxitos económicos, ellos en su buena fe, pueden hacer comentarios ante terceros o en sitios público y sin darse cuenta perjudicarlo a usted, sea discreto en este tema.
    • Evite transitar en horas nocturnas o en lugares poco concurridos.

Finalmente, nadie mejor que usted conoce sus vulnerabilidades con respecto al entorno social en que se desenvuelve, cada caso es distinto y cada entorno social requiere de diferentes medidas de prevención, tómese su tiempo en hacer un análisis de estas cosas con su familia y pongan en práctica medidas preventivas, seguramente esto reducirá considerablemente las probabilidades de que usted sea una potencial víctima.